Cosas de José Antonio, para andar por casa…

Aquí se puede opinar con cortesía y "animus iocandi"

El peligro

Cuando yo era joven temíamos a lo físico, al daño físico. Ahora hay que temer, además de a ese daño, a los daños que nos puede hacer el devenir del tiempo, la vida, la información; el exceso de información o la información sesgada.

Hago este comentario a propósito de dos informaciones obtenidas en internet, cada una de ellas más falsa que la anterior si es que se pueden establecer grados de falsedad.

Ví un vídeo en el que el magnate del juego que va a establecer una nueva Las Vegas en Alcorcón, era entrevistado por una periodista oriental. La entrevista estaba subtitulada y en la traducción se ponía a caer de un burro a los españoles y a España asegurando que éramos los más tontos del mundo. La cosa me chocó y como no sé inglés tuve que dar por bueno lo que se me traducía de manera tan amable. No obstante, mi desconocimiento de la lengua de los británicos hace que me esfuerce por captar palabras que pueda llegar a entender y, cuando lo consigo, lo considero como un triunfo. Pues bien, durante la transcripción de la entrevista, no acerté a escuchar ni una sola vez la palabra Spain, a pesar de que sí aparecía en los textos. Más tarde, alguien que sí habla inglés, me informó de que no se hablaba ni remotamente de lo que el amable transcriptor había transcrito.

Otro vídeo, éste sin subtítulos, me escandalizó gravemente porque, al decir de quien puso a su pie el comentario, había habido varios obispos alemanes que se habían negado a estrechar la mano del Papa Benedicto XVI, en saludo, cuando en una reunión oficial pasaba por delante de los prelados alemanes con algún presidente que no hace al caso. El vídeo, en efecto, ofrecía la imagen de un seglar alto, pasando ante una fila de obispos que le iban estrechando la mano, mientras, tras del seglar, un Papa viejecito alargaba la mano sin que la mayor parte de los obispos se la estrecharan.

ttp://www.youtube.com/watch?v=ygeG5WFzkV8&feature=player_embedded

El comentario destacaba el hecho como una negativa de los obispos alemanes a saludar al Papa sin aclarar cuál era el agravio que les había llevado a optar por esa actitud.

Los desmentidos que se produjeron de inmediato aseguran que el Papa está presentando a los obispos al presidente en cuestión y por eso va señalándolos con la mano extendida. Más creíble esta segunda explicación, sobre todo, porque muchos son obispos nombrados por él o cardenales que colaboran directamente  con el Papa.

http://infocatolica.com/blog/elolivo.php/1110020811-los-obispos-alemanes-insultan

Las preguntas que hay que hacerse son evidentes: ¿Quién se dedica a la intoxicación? ¿A quién beneficia la desazón que producen noticias como éstas?

Y la precaución para no hacernos daño, ni hacérselo a los demás, es simple. Cualquier noticia brillante, escandalosa, desusada, fuera de lo común debe ser sometida a contraste antes de “rebotar” el enlace a nuestras amistades.

Felices Pascuas

Anuncios

La cancamusa

Daurmith, en su blog y bajo el título: La cancamusa de la homeopatía” declara su intención de lograr revitalizar la palabreja: “cancamusa”. El diccionario viene a decir que su significado hace referencia a los que distrae de la verdad, a modo de pases de prestímanos para ocultar la existencia del truco. Una estafa, vamos.

Me adhiero a la iniciativa de tan ilustre bloguera y, si bien ella la refiere a la homeopatía, a mí se me ocurre un montón de cosas, de hechos de situaciones en las que la cancamusa forma parte importante si no imprescindible, porque cancamusas son:

  1. Los programas electorales.
  2. Las promesas de bienestar hechas a los ciudadanos para que voten a unos u otros. El bienestar, cualquier bienestar lo pagaremos los que lo disfrutemos.
  3. La propiedad de algo. Deje de pagar los impuestos que le correspondan y verá lo que le dura su casa, su piso, su apartamento. Vivimos de alquiler… y gracias.
  4. La necesidad de tener cuenta en un banco para recibir determinados servicios.
  5. Los JJ.OO. en los que los participantes cobran por competir o son profesionales del deporte que “nos” representa.
  6. Las “grandes amistades”. Diga a su gran amigo de este verano lo que piensa en realidad de su actitud y verá lo que le dura esa amistad.
  7. El gobierno y la oposición. “Hoy por tí, mañana por mí” parece que sea el lema. Aparentemente se despellejan, pero la sangre no suele llegar al río.
  8. La TV. Ésa es la gran cancamusa. Tiene embebidos en ella a millones de ciudadanos cuya única opinión es lo que han visto en le tele… sin analizarlo poco ni mucho.
  9. Los éxitos deportivos de España. Nadie piensa en los logros científicos, algunos notabilísimos, que se ocultan detrás del gran engaño del “éxito”.
  10. La creencia de que todo puede ser conseguido con sólo quererlo y sin más que ese acto de volición.
  11. La pedagogía moderna, que preconiza que los saberes están ya dentro del indivíduo y que sólo hay que hacerlos aflorar.
  12. Lo “políticamente correcto”.
  13. Internet y sus facilidades tomados como sinónimos de conocimiento cuando, en todo caso, son pura información.
  14. La Real Academia de la Lengua Española y sus recientes “normas”.
  15. La Leyenda Negra. Es el trampantojo ideal para enmascarar la grandeza de España cuando España fué grande porque fué “ella misma”
  16. La “diversidad” de los pueblos de España. Es más lo que tenemos en común que lo que quieren hacer aparecer como diferente.
  17. Que todo lo anglosajón es mejor que lo latino. Mentira extendida hasta la saciedad por las películas americanas.
  18. La cortesía ruin, empalagosa y embustera del “que bien lo haces” al que no es sino del montón. En realidad es un derivado de lo “políticamente correcto”.
  19. La pretensión de ser protagonista para lo que no se está dotado.

No sigo, que tampoco pretendo ser exhaustivo y si continúo se me acaban las posibilidades de enfadarme otro día y es un gozo del que no me quiero privar. Un buen enfado libera de tensiones, alivia el estrés y advierte a los demás de las auténticas posturas de quien lo exhibe. Dicen que es malo para el corazón, pero de algo hay que morirse, ¿no?

 

 

A LA CONTRA

Ha de ser una cuestión de temperamento, porque me siento irremediablemente atraído por ponerme de parte de los que suelen perder, por adoptar las posiciones de los que van “en contra de…”

Hoy he esperado a que terminara el tercer partido de fútbol que ha presentado España en los Juegos Olímpicos, para escribir esta entrada en la que debo decir que no me gusta el espectáculo televisivo en el que se han transformado unas competiciones a las que el hombre ha desprovistode su esencia.

Llevamos cinco días de Juegos y no hemos conseguido ni una medalla. Menos mal. Todos los comentaristas a los que he leído o a los que he oído coinciden en que los árbitros han perjudicado de manera ostensible a nuestras selecciones de fútbol y de water polo. Las repeticiones de imágenes en televisión no dejan lugar a dudas: nos han echado de las dos competiciones. En la de fútbol con tres errores garrafales  por parte de los que habrían de ser jueces imparciales y que se han convertido en verdugos de uno de los contendientes. Claro está que el fútbol no permite a sus árbitros la rectificación, pero tanto la expulsión de un defensa español en el partido contra los japoneses, como los dos penaltis no pitados hechos a nuestros jugadores e incluso la permisividad con la actitud antideportiva de los jugadores hondureños han de hacer reflexionar a los que tienen la responsabilidad de conseguir -no sólo de procurarlo- que el juego sea limpio.

No quiero justificar con lo anterior la eliminación del equipo español. Ha sido un conjunto adocenado, sin garra, velocidad ni puntería, cansado y con la pretensión de imitar a la selección absoluta. Sabido es que “bienaventurados los que nos imitan porque de ellos serán nuestros defectos”. España se ha eliminado sola por su actitud, sus carencias y sus errores, pero no hay derecho a que se nos machaque como lo han hecho los que han pitado sus partidos de fútbol. En este deporte hay que marcar goles para ganar y España no ha marcado ni uno solo. Excepto unos minutos -pocos- en cada partido, no hemos visto un juego como el que nos gusta.

En water polo la cosa ha sido mucho más grave porque el juez de línea ha dado como válido un gol que lo era y el árbitro lo ha anulado porque… le ha salido del alma. De nada han valido las reclamaciones del seleccionador español a pesar de la evidencia de las pantallas de televisión. Una injusticia en toda regla

Me acuerdo ahora del juramento de los árbitros en la ceremonia inaugural de estos juegos -un espectáculo televisivo que es lo que “toca” en los tiempos que corren en los que todo se televisa y si no se hace, no existe- en la que se decía que iban a ser imparciales. ¡Já!

Cada vez me gustan menos los grandes “eventos”. Por no gustarme no me gusta ni la palabra.

 

UN SUCEDIDO

Escuchaba a un amigo de noventa años, comentar con otras personas que una vez tuvo un par de zapatos que le hicieron a medida por encargo de su madre. Seis pesetas le costaron … y no los pudo llevar nunca porque sus pies, hechos a la casi total libertad de las alpargatas, no resistieron el encierro entre paredes de grueso cuero y cierres de cordón contra los que se estrellaban los intentos de huída.

Tuve un par de botas hechas también a medida por el mismo zapatero y puedo asegurar que eran casi eternas. No había piedra, bote u objeto suelto en cualquier calle que resistiera el puntapié dado con ellas. Salía disparado a velocidades impensables de alcanzar con las alpargatas.

El relato vienen a cuento de que un chavalín, sentado en un banco de la plaza, antes de las doce de la noche, contaba a otros coleguillas que sus Nike eran de las que usaba Messi-o algo así- y que tuvo que montarle un “pollo” a su madre para conseguir que se las comprara. Ella no quería, pero el padre se puso de parte del barbáis y la madre no tuvo otro remedio que claudicar. Al parecer las dichosas botas costaban ciento cincuenta euros -lo que es una “pasta”- pero el chaval va con ellas de maravilla.

Lo que me asombra de todo el asunto es que el resto de la panda  -gente de entre doce y trece años- se sumó a la fiesta con los consabidos: “pues yo…” en los que dejaban en muy mal lugar a los padres que, al parecer, o iban sobrados de dinero o no sabían administrar.

Si no nos embridan pronto, salimos desbocados, caray.

Más recortes ¡vaya estafa!

Hoy, en elCongreso de los Diputados, por parte de las señorías componentes de la Cámara, han sido lidiados, banderilleados y muertos a estoque el compromiso, la lealtad, la decencia, la hombría de bien, el respeto a la palabra dada, el coraje, y un montón de valores más de los que algunos “…neque si Spiritus Sanctus est audivimus…” Como la indignación que siento es superior a mi, Añadiré al respecto que estoy profundamente conmovido que me siento profundamente herido estafado, engañado y aturdido. No volverán a verme con un sobre relleno ante una urna. Han roto mi inocencia mi paciencia, mi fe y mi reverencia; han tirado del modo más obsceno por la borda, mi celo y el consuelo que pudiera quedarme en la vejez. No volveré otra vez a confiar en promesas ni en martirios; que no se sacrifiquen, sin delirios se mantiene mejor todo lo humano. Que no me den la mano, porque, solo, sabré yo manejarme mejor que con apoyos tan falaces que felones es poco que decirles: son traidores sin más pues va en su esencia transformar lo que es bueno en la maldad y cambiar el poder en impotencia.

…han sido lidiados, banderilleados y muertos a estoque…

“¡MÁS RECORTES, QUE ES LA GUERRA…!”

Al paso que ha emprendido el señor Rajoy, dentro de nada no quedará ningún sitio del que recortar y seguiremos sumidos en la crisis y en la más profunda de las melancolías, como diría cualquier escritor del XIX.

Parece que nadie se da cuenta de que es inútil seguir con el grifo abierto de una bañera que tiene un desagüe que permite una salida mayor que la entrada de agua. O, al menos, que no son capaces de saber dónde está el desagüe porque, al parecer sólo Sanidad, Educación y Prestaciones Sociales son capaces, con el sacrificio de los que somos beneficiarios de ellas, de llenar la bañera. ¡Ah! y las nóminas a cargo del Estado.

Pero se da el caso de que las competencias de Sanidad y Educación son competencias transferidas a las Autonomías y a éstas, no les sale del alma hacer los recortes que deben; por lo tanto, ya puede predicar el señor Rajoy y sus DOS (?) Ministros económicos, porque esto sólo se resuelve con AUTORIDAD y no aplicando paños calientes a una situación que requiere el concurso de un quirófano con un cirujano y un equipo dispuestos a cortar por donde haga falta.

Los trescientos mil que no han hecho oposiciones y que han estado viviendo del presupuesto han de reducirse tanto que deben “tender a cero”, como dicen los matemáticos. Y los partidos políticos han de tener la grandeza de miras suficiente como para votar su dieta extrema, sobre todo los dos del bipartidismo rampante que nos aqueja. ¿Que eso no ocurrirá? Seguro, pero entonces, alguien o “álguienes” decidirán tirar por el camino de en medio y se puede formar la mundial.

El “globo sonda” lanzado por el gobierno es : “vamos a subir el IVA, a rebajar las prestaciones sociales, a recortar el sueldo de los funcionarios y a hacer pagar Sanidad y Educación a los que necesiten de ellas” y si a ese anticipo no se le responde unánimemente que no, que lo que hay que hacer desaparecer es el insostenible “Estado de las Autonomías”, seguirán adelante con sus planes y nos hundirán en la miseria, porque el desagüe seguirá siendo mayor que la entrada. Sólo están preparando los trastos para que empiece la lidia y muerte de esta desgraciada España que un día se creyó que tenía buenos gobernantes y creyó en los políticos.

Imagen

Saltarán los amigos de las “libertades” diciendo que se desmantela el logro mayor de la España contemporánea y habrá que recordarles que diecisiete Autonomías con el grado de autonomismo de las que tenemos no son España, son …un follón insostenible.

Y el pueblo, en la higuera…

Preguntas que hay que hacerse ANTES de un incendio forestal.

No sé si habrá la posibilidad de que una fotografía dé a conocer la virulencia del fuego en el incendio de Cortes de Pallás, uno de los pulmones de la Comunidad Valenciana.

Pese a la cantidad de medios empleados para sofocarlo sólo se ha podido controlar el avance del fuego en algún frente, pero el viento de poniente, las altas temperaturas y -al parecer- una negligencia, han bastado para destruir 50.000 hectáreas de monte.

En Andilla las circunstancias son aproximadamente las mismas y se teme que haya sido una quema incontrolada la que ha originado la catástrofe que, de no cambiar el viento y las condiciones atmosféricas, puede resultar algo muy serio para la supervivencia del parque natural de la Sierra Calderona.

En uno y otro caso, los responsables, ¿con qué pagarán las consecuencias de sus irresponsabilidades respectivas? ¿con cárcel? No hay dinero suficiente para pagar el daño causado y ninguna vida dura tanto como para restituír las pérdidas originadas por negligencia. ¿Entonces? Entonces nos encontramos con que sólo la educación ciudadana es capaz de prever las catástrofes que pueden ocasionar los hombres. Sólo la educación acompañada de prevención, con adecuación de montes a las condiciones que permitan una rápida y eficaz respuesta a las situaciones de catástrofe, podrán limitar  -que no atajar del todo- estas catástrofes que nos sorprenden un verano sí y el otro también.

El fuego puede con todo

Hace un rato, algún alcalde de alguno de los municipios afectados y algún paisano entrevistado por la televisión se quejaban de que los aviones “no estaban en su pueblo” o de que “había pasado por allí” un helicóptero. Es comprensible su enfado, pero ¿por qué no les ha enseñado alguien que el que es causa de la causa es causa del mal causado? ¿No hubiera sido mejor que los imprudentes no hubieran cometido imprudencias? ¿Por qué hemos de atajar el mal si podemos prever su inicio? Educación, educación, educación…

Es casi endémico el menosprecio de muchos por lo que es de todos, el medio en que vivimos, la calle. Hay adultos que se dedican a tirar al suelo lo que les estorba con menosprecio evidente hacia los demás, que pagamos el servicio que hace que se mantengan limpios los lugares comunes por los que nos movemos. Lo que hacen esos adultos es fácilmente copiado por los niños propios o ajenos que les rodean… y tenemos otra generación mal educada y que causa problemas a los -menos- que intentamos hacer las cosas bien.

Ésta es la magnitud de la catástrofe …

Parece ser que prevenir, acondicionar el monte, hacer cortafuegos, limpiar las áreas más conflictivas es extraordinariamente caro, a tenor de cómo no se interviene en ese sentido. Me pregunto si no se podría hacer que los presos que han de cumplir determinadas condenas se dedicaran a esas labores. Me refiero a los que han ido con sus delitos evidentemente  en contra de la sociedad que les mantiene en sus cárceles… al parecer a cuerpo de rey.

Los labradores abandonaron el monte porque no les resultaba rentable cultivarlo. ¿Será que es más rentable que esté abandonado y que se queme a cada dos por tres que conseguir que esté trabajado adecuadamente?

Ahora se habla mucho del despilfarro de comida, ¿qué me dicen del despilfarro de valores? Con lo que despilfarramos en puestos políticos que no nos sirven para nada, se podría tener España “como una patena”, como dicen en mi pueblo. Lo demás son ganas de enredar…

CORTO Y POR DERECHO

Acabo de enterarme, por casualidad, de que el IVA y el IRPF que se recaudan no alcanzan para cubrir los gastos de la Administración en España.

Acabo de enterarme, por casualidad, de que se ha lanzado un globo sonda acerca de la posibilidad de subir el IVA hasta el 20% pretextando que es Alemania la que nos obliga para igualarnos a ella.

He oído decir que el señor Rajoy ha bajado un 20% las subvenciones a los partidos políticos.

Creo que el mentado señor se equivoca gravemente al no hacer lo siguiente:

  1. Adelgazar la Administración -todas las Administraciones- hasta que puedan ser mantenidas con un nivel de gasto que nos podamos permitir.
  2. Desmentir de manera rotunda que se vaya a subir el IVA al 20% a menos que se anuncie simultáneamente una equiparación con Alemania en sueldos, pensiones, prestaciones sociales y bienestar social.
  3. Suprimir las subvenciones a los partidos políticos, sindicatos, patronales y demás depredadores del presupuesto.

De no cumplir con todas y cada una de las sugerencias anteriores pude ir descontando mi voto de los que le queden, porque marear más la perdiz no va a conducir sino a enrede más aún lo que ya está enredado sin visos de que se puedan dar soluciones a nuestra situación actual.

Feliz verano.

Opciones y elecciones

La vida es un permanente estado de elección. Desde que nacemos estamos eligiendo opciones a sabiendas o sin saberlo. Hay ocasiones en las que la elección te condiciona para el futuro, te ata a lo elegido y no hay manera de librarte de lo que te acontece a partir de ella. En cambio, la mayor parte de las veces lo que ocurre es que se pierde la oportunidad de hacer una cosa u otra dependiendo del cuál haya sido la elección realizada.

Ésto  es lo que les ocurrió a un par de amigos que fueron invitados, por quien podía hacerlo, a presenciar la carrera de Fórmula 1 de ayer en Valencia en la que Fernando Alonso partía de la 11ª –oncena o décimo primera, que nadie lea onceava, por favor- posición y nadie daba un euro por él hasta que acabó llegando el primero a la meta con gran contento y regocijo de los espectadores españoles. Los amigos en cuestión se quedaron sin poder henchir sus pechos del espíritu patrio que acompaña siempre a estos triunfos y lo malo no es sólo eso, sino que se les quedó cara de bobos, como puede comprobarse en el testimonio gráfico que se acompaña. ¡Ay, si ellos hubieran sabido que Alonso iba a adelantar incluso a Grosjean que aunque naciera en Suiza huele a gabacho…!

… se les queda cara de bobos…

Ya que hablamos de orgullo patrio, hablemos también de la selección. -¿Cómo que de qué selección? ¿Usted es tonto o qué? De la que eliminó a Francia de estos europeos para regocijo de enemigos de guiñoles y de franceses… en el buen sentido de la palabra enemigos, claro.

Lo del europeo de fútbol ha exacerbado la pasión por dar patadas a un balón… sea donde sea. Ahora que está muy en boga quejarnos por todo, voy a quejarme de la conversión en campo de fútbol de mi querida Plaza del Olmo. Cuando yo era chaval, allá por el neolítico, el tío Antonio el Alguacil era persona que, con su sola presencia en la plaza hacía desaparecer cualquier conato de competición futbolera. No toleraba ni siquiera el peloteo suave, antecedente del “toque” de los seleccionados españoles . Pues bien; ahora, con eso de no traumatizar a los jóvenes valores del balompié patrio hay grupos de tiernos infantes que toma la fachada del Museo Manolo Rodríguez, como la portería enemiga a la que  hay que batir a toda costa. ¡Y vaya si lo hacen! Con un estilo impecable -que mejor quisiera yo para su modo de escribir, de hablar y de comportarse- los ninios sacuden unas patadas tremendas a balones de reglamento que resuenan como bombas al dar con la pared.

En mi apreciación, son los papás y las mamás las que debieran reprender semejantes actitudes, pero ellos fomentan “la posición del cuerpo en el golpeo” y ellas viven mejor al fresco de una horchata o sentadas en los bancos. El Ayuntamiento, la Policía Municipal, está enfrascada en otros menesteres y no aparece por el Centro Histórico y la competición sigue impune ante mi gesto de contrariedad permanente.

 Claro que, a escasez de medios, ingenio; el Ayuntamiento ha conseguido frenar el bombardeo a una fachada que pagamos entre todos, no hay que olvidarlo, y simplemente con dejar que un coche aparque en lugar prohibido, ha resuelto el problema. Véase la muestra en un pequeño descanso de la competición de ayer por la tarde.

Entre la opción de tener que imponer -palabra maldita, aunque se trate de lo que sea justo y legal- y la posibilidad de buscar el antídoto en otra falta, se  elige lo segundo. A fin de cuentas, electricidades del mismo signo se repelen.

EL VERANO (por despistar)

El permanente estado de ánimo que se deja entender a través de estas páginas es el de indignación. Siento haberme convertido en alguien que ve todo lo que ve, cree que lo que ve está mal… y lo dice.

De vez en cuando, un amigo viene a sacarme de ese estado y leo en alguno de sus escritos: 

“L’été est là et je redeviens son dévot. C’est l’été. Le ciel est bleu, l’ombre est légère, on entend voler les hirondelles, s’ouvrir les roses et battre le coeur des arbres et des hommes. C’est l’été.

Imagen

Así de sencillo y así de bello. Expresar los pensamientos corrientes, normales, cotidianos, las ideas simples con palabras bellas es privilegio de unos pocos a los que llamamos escritores. 

Claro está que en francés suena bien, pero en español también es bello; quizás nos suena más a evidente, pero se debe a la pérdida de misterio, a desentrañar lo que tiene dentro la caja de Pandora. Pasa lo mismo con las canciones en inglés, que al traducirlas se convierten en ñoñerías que no pueden competir con la letra de un bolero o con la de un tango, pongo por caso. Por supuesto, con ninguna de una copla.

También es importante escribir bien lo que se escribe y decir con corrección gramatical lo que se dice y si tienen dudas observen la creciente tendencia a sustituír el artículo determinado por el adjetivo demostrativo entre los usuarios de la lengua que más la utilizan: periodistas y locutores sobre todo deportivos, ahora que estamos en la Eurocopa.

Ya no se dice “la casa” sino “esa casa”; nadie dice “el gol”, sino “ese gol” y lo que se empleaba, correctamente, para dar énfasis a lo que se quería destacar, lo empleamos a porrillo para todo, con lo que hemos conseguido un hartazgo de dulce que hace que todo nos suene igual:

“Es de destacar ese juego que hace esa selección española que con esos hombres que se caracterizan por ese comportamiento modélico que les ha sido transmitido -sin duda- por ese cuerpo técnico…”

¡Qué calor, por favor!

 

Navegador de artículos

A %d blogueros les gusta esto: